Bienvenidos a Mi Azúcar Sanguíneo - Favor de esperar a que se baje la página.  ¡Gracias!

Ice Cream anyone?  "No thanks."Yo era un "yonqui" – un adicto a los carbohidratos. Dairy Queen era mi Patrona. De joven no me aconsejaron sobre la buena nutrición. Recuerdo que en el sur de California salía con mis hermanos durante los años 60 a celebrar Halloween de la acostumbrada manera, amenazando a los vecinos con una jugarreta si no nos daban regalitos. Medio llenábamos una funda de almohada con dulces. Dentro de un par de semanas lo había comido todo. Era mi comportamiento típico.

No comía mucha proteína. Comía muy poca carne. Mi dieta consistía principalmente en carbohidratos simples – comida saturada de azúcar y harina – alimentos blancos procesados. Me encantaba comer pan, pasta, galletas, helados y cereales. Sin embargo, todo esto se acabó repentinamente una tarde calurosa de septiembre en Delta, Colorado.

Asistía a una academia de policía. Después de la comida, empecé a sentirme tembloroso y sentía mucho calor. Cuando esto sucedía, solía comer algo dulce. Agarré una soda y tomé unos tragos. No me ayudó nada. Me disculpé de la clase y corrí al baño. Sentía que se me cortaba la respiración.

Sentado solo en el cubículo del baño, me envolvió el miedo. Salí de prisa y entré en una oficina cercana para pedir ayuda. Viendo que estaba todo acongojado, una mujer me preguntó si necesitaba una ambulancia. Lo negué al principio y me senté, poniendo la cabeza entre las piernas. De repente salté de la silla y caí al piso, quedándome a gatas. No podía respirar y pensé que iba a desmayarme. Le pedí que llamara a mi esposa y al 911.

Los EMT (técnicos médicos de emergencia) llegaron pronto y me trasladaron al hospital local. La experiencia me hizo muy humilde. Fue la primera vez que había viajado como paciente en la parte trasera de una ambulancia. Donde vivía estaba tomando clases para ser EMT y conocía bien el protocolo de los Servicios Médicos de Emergencia (EMS). Me pusieron un tubo intravenoso y recuerdo que tenía mucha sed. El EMT no me dejó tomar nada.

Llegamos a la sala de emergencias. Después de unos 20 minutos, el doctor llegó y me dio jugo de naranja. También me ofreció Ativan, el cual suele usarse para tratar formas leves de ansiedad. Me diagnosticaron un ataque de ansiedad severo. Mi esposa llegó y me llevó a casa.

Pasé las tres semanas siguientes recuperándome de esta experiencia. Recuerdo que emocionalmente estaba hecho una ruina. Apenas podía funcionar. Me faltaba toda motivación. No quería salir de la casa. Soy algo tímido, pero no tanto. Temía entrar en una tienda por miedo de perder control. ¿Qué me pasaba?

Ya había sufrido otros ataques de azúcar sanguíneo bajo. Mi padre murió de cirrosis hepática a los 37The Brave Little Toaster años de edad en 1968. Estoy seguro que también sufría de azúcar sanguíneo bajo. Mi hermano, mi hermana y mi madre, todos tienen el mismo problema.

A lo 35 años de edad, pasaba por el mayor padecimiento de mi vida. Tratando desesperadamente de encontrar respuestas, consulté con mi doctor. Me realizó varios análisis de sangre. Me verificó la isulina y el nivel de la hormona de tiroides. Parecían normales. Me realizaron un examen gastrointestinal superior (upper GI) en diciembre de 1992. También me realizaron una prueba de tolerancia a la glucosa que duró 3 horas y ¡por poco me mata! Diagnóstico: Hipoglucemia. Azúcar sanguíneo bajo. Me mandaron a una nutricionista. Fue cuando comencé a buscar una explicación de lo que me pasaba.

No quedé satisfecho con los resultados de las pruebas ni con el informe del doctor. Sin embargo, me estaban dando información que indicaba que necesitaba una cura. El organismo estaba en malas condiciones. Me dolía física y emocionalmente. Necesitaba respuestas. Lo que estaba a punto de aprender cambió mi vida para siempre en cuestiones de la salud y la nutrición. Quiero compartir estas ideas contigo.

Comencé a leer libros sobre el azúcar sanguíneo bajo. Estudié el organismo humano y la digestión. Aprendí algo de los órganos vitales y las funciones del sistema endocrino. Probé un sinfin de vitaminas suplementarias. Comencé a comer de un modo muy diferente. Era puro ensayo y error de mi parte. Seguía experimentando gran ansiedad.

Recuerdo que dos veces tuve escalofríos incontrolables. Parecía que no iban a cesar. Se me hizo difícil hablar. En una ocasión iba manejando por un camino con mi madre. Me puse ansioso y me envolvió el miedo. Creí que estaba sufriendo un ataque cardíaco. Me dirigí rápidamente al consultorio de mi doctor. Me realizó un electrocardiograma. Mi corazón estaba bien. Luego decidió que debía tomar Ativan. Alivió los síntomas. Empecé tomando dos píldoras diarias de 1 mg. Después de algún tiempo empecé a tomar sólo una. Ya que la tomaba en la noche, el organismo se acostumbró y fue difícil quitarme la costumbre. Al fin de seis años de tomar Ativan, pude dejarlo.

De todo lo que aprendí, fueron dos cosas las que más me ayudaron – "sange" y "carbohidratos". "La vitalidad de los tejidos está en la sangre." Todo lo que comes o bebes termina en el sistema sanguíneo. Una cadena alimenticia contaminada acabará en un torrente sanguíneo contaminado. La mayoría de las enfermedades provienen de un problema sanguíneo.

Yo puedo identificar a la gente que padece de problemas del azúcar sanguíneo. Estamos rodeados de los indicios -- severos cambios de humor, dolores de cabeza, problemas emocionales. La lista sigue. La meta del comer bien es la de no permitir que el nivel del azúcar sanguíneo fluctúe mucho. Cuando yo tomaba una soda o comía dulces, sólo estaba empeorando mi condición, la cual se estaba deteriorando. Los dulces elevaban enormemente el nivel del azúcar sanguíneo, sólo para desplomarse de vuelta. Yo estaba hecho una ruina.

El consumo de carbohidratos es la llave al control apropiado del azúcar sanguíneo. Los diabéticos y los hipoglucémicos tienen que tener mucho cuidado con la clase de carbohidratos que comen. Los carbohidratos simples están escondidos en muchos alimentos. Se deshacen muy rápidamente en el organismo humano (glucosa) y requieren grandes cantidades de insulina para llegar hasta las células. Si pesas demasiado, a lo mejor consumes demasiados carbohidratos simples.

Los carbohidratos complejos son la llave al control de los niveles normales del azúcar sanguíneo. El carbohidrato complejo es una molécula de cadena larga que entra lentamente en el torrente sanguíneo, evitando así las rápidas subidas y bajadas causadas por los azúcares simples. Te sentirás mejor si comes carbohidratos complejos y te encontrarás en el camino a niveles sanos de azúcar sanguíneo. Si comes cosas como nueces, cereales, frutas y vegetales, te sentirás satisfecho más rápidamente. Están llenos de carbohidratos complejos. El pan hecho de granos enteros cultivados orgánicamente es un buen comestible.

Muchos de los alimentos que llamamos "comestibles" no son buenos para la salud. Han sido procesados y conservados porque son productos muertos. "¡La vida produce la vida!" Busca alimentos vivos que complementen tu aparato digestivo. No te puedes equivocar comiendo alimentos que provienen de la tierra.

He aumentado mi consumo de la proteína y hoy día sigo una dieta muy natural. También tomo mucha agua. Mi vida depende de ello. No esperes hasta que estés medio muerto para cambiar tu manera de comer. Empieza hoy mismo. Puedes hacerlo. Te lo mereces. Estoy en muy buenas condiciones ahora. Con descanso adecuado, dieta, diversiones, risa, ejercicio y una actitud mental positiva, estoy gozando de la vida un día tras otro. Tuve que realizar un cambio completo de mi estilo de vida para disfrutar de los resultados que estoy experimentando. Tú también lo puedes hacer.

Debes conocer los alimentos que consumes. Lee las etiquetas. Tienes derecho a disfrutar de una vida larga – una vida de alta calidad.

Te invitamos a tomar nuestra popular Prueba de Azúcar Sanguíneo online para ayudarte a descubrir si tienes un problema con el azúcar sanguíneo.

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Traducción por Robert R. Anderson
randerso@wic.net
http://directmediapro.com/randerson.htm